jueves, 12 de julio de 2012



d.-Los testigos de la Revolución Mexicana.
 Los testigos de la Revolución Mexicana

Piedras Negras, Coah.- “La Revolución Mexicana tuvo de todo, tuvo gentes como Carranza que tenía su proyecto de nación ya estructurado, todo lo que él quería que se hiciera en México, fue el único ideólogo de la revolución que ya tenía un proyecto de nación”, destaca el profesor jubilado Jesús Fraustro Campa, de 109 años de edad.

Don Jesús es uno de los pocos testigos presenciales de la gesta histórica de la cual hoy se celebran 100 años.

El originario de General Cepeda, Coahuila, pero radicado en la capital del estado, subraya entonces que Venustiano Carranza fue un hombre totalmente culto.

“Era un hombre culto, en cambio el pobre de Villa era un hombre revolucionario, partidario de la raza, de la gente, pero era un ignorante, así que había dos opciones bien claras acá en el norte”, apunta don Jesús al abrir sus recuerdos, ese tesoro que aun conserva casi intacto a pesar de tantos años.

Entonces, señala que en el sur el líder general era Emiliano Zapata, pero al igual que Villa carecía de estudios.

“No era como algunos quieren pintarlo como un hombre culto, para mí no fue hombre culto, los únicos cultos de la Revolución fueron Carranza y Madero”, señala.

Es entonces que subraya que aun y cuando hay muchas opiniones en torno a la Revolución Mexicana y que hay quienes critican que no sirvió de nada, para él fue todo lo contrario.

“Para mí sí sirvió, porque le dio empuje y la forma que estamos viviendo en todo México, aquí fue donde se estructuró en Coahuila, por parte de Madero y Carranza”, enfatiza.

Para don Jesús es difícil que otra Revolución pueda darse, aun y cuando hay personas que indican que pudiera darse.

“Otra revolución, no creo que se pueda dar, porque las circunstancias ahora son muy diferentes, mientras Estados Unidos no suelte el armamentaje que tiene, no puede haber revolución en ninguna parte”, resalta.

“EU es la nación más poderosa y es la que tiene el armamento y demás”, agrega.

En los libros de historia podemos conocer parte de lo sucedido hace 100 años, cuando el 20 de noviembre de 1910, Francisco I. Madero se levantara en armas en contra de la dictadura de Porfirio Díaz, pero nadie como los testigos presenciales para conocer un poco más a fondo el suceso que marcara a los mexicanos en muchos aspectos.

La mayoría de los mexicanos, hoy 20 de noviembre celebran el Centenario de la Revolución, sin ni siquiera saber lo sucedido.

Nadie mejor como los testigos presenciales de este hecho histórico para darse una idea y conocer otros puntos de vista sobre la gesta de hace 100 años.

Encontrar a los testigos no fue una tarea fácil, después de investigar en cada municipio de Coahuila, se pudo lograr.

Algunos de ellos hombres y mujeres más longevos de Coahuila, aún con una salud envidiable rodeados de mucho amor familiar, otros lamentablemente, olvidados y viviendo en una situación precaria, pero con ese gran tesoro: Sus recuerdos.
Y hoy en este Centenario de la Revolución Mexicana, 19 hombres y mujeres comparten ese valioso tesoro: Sus memorias de la Revolución Mexicana.

Para el historiador Otto Schober, los recuerdos que aún tienen estas personas de más de 100 años de edad, pudieran ser motivo de investigación, ya que la historia de la Revolución Mexicana no es exacta, dado que quienes la escribieron lo plasmaron a su manera.

Destaca entonces que la tradición oral cuenta mucho, y es que señala que desafortunadamente la historia no la documentaron como debe de ser.

“Existen muchas lagunas que nos permite imaginarnos, la tradición oral es un complemento a esta falta de documentación.

Pueden ser los eslabones perdidos para ubicar un hecho en especial de la historia de nuestro país”, subraya.

Y es que enfatiza que la tradición oral es muy importante, porque en muchas ocasiones hay cosas que no se pudieron identificar o que por eventos meteorológicos se destruían los pocos documentos que había.

“¿Qué fue lo que nunca se destruyó? los recuerdos, y la tradición oral es rescatable en esas personas que tienen más de 100 años, es un punto de referencia”, indica.

“Se disparaban de una loma a otra”

“De una loma a otra disparaban, se daba el enfrentamiento ahí en la loma La Bartola en Monclova y otra loma que no me acuerdo su nombre, a nosotros, a los niños y a las mujeres nos escondían en unas acequias, ahí estábamos por muchas horas, sin hacer ruido para que no nos vieran... los soldados se llevaban todo lo que querían y nos dejaban sin nada”.



Teodomira Hernández Mendoza
Edad: 110 años.
Originaria de: Matehuala, SLP.
Radica en: Nadadores, Coah.


“Ninguna guerra es buena, nosotros somos el pueblo”

“No es un buen pensar la Revolución, fue muy difícil, mucha hambre, nosotros la pasamos en un ranchito, después vino en 1918 una calamidad de hambre, mi papá iba de aquí a Piedras Negras a traer maíz, muy escasa la comida eso quedó después... ninguna guerra es buena porque nosotros el pueblo somos los que lo lamentamos, eso es lo que yo creo”.
Silberio Felán Hernández
Edad: 101 años de edad
Originario de: Allende, Coah.
Radica en: Allende, Coah.


“Pancho Villa era muy buena gente”

“Yo conocí a Pancho Villa y él era muy buena gente... Villa era amigo de Obregón, pero se peleaban también la silla presidencial y terminaron mal... aunque Villa tuvo la oportunidad de matar a Obregón, por la amistad que los unió alguna vez no lo mató y sólo le tumbó el brazo por sus diferencias políticas, pero a Villa sí lo pusieron como carnada a los gringos”.
Agustín Hernández Pardo
Edad: 107 años.
Originario de: Guanajuato.
Radica en: Piedras Negras, Coah.


“vivíamos en un cañón”

“Fue muy dura esa época, a nosotros nos escondían en unas cuevas, mientras pasaba la Revolución vivíamos en un cañón, ahí estuvimos mucho tiempo escondidos, años, cuando nos dimos cuenta, ya se había acabado, fue hasta 1933 cuando se acabó por completo, dicen unos que antes, pero no fue en esos años, luego siguió la guerra de Estados Unidos... en Durango robaron todos los bancos, se llevaban mucho dinero, hubo mucha crisis, después ya no había trabajo, sólo nos quedaba tallar el ixtle para hacer mecates y costales”.
Tomás Rocha Núñez
Edad: 103 años.
Originario de: San Francisco de Asis, SLP.
Radica en: Piedras Negras, Coah.


“Los hombres se escondían”

“Había mucho movimiento de soldados, de los diferentes bandos, especialmente de Carranza y de Villa, el general Villa, sobre todo en la Laguna tenía mucha gente y el general Carranza aquí en Saltillo... General Cepeda, era pasada, algunos hombres se escondían, porque algunos revolucionarios se los llevaban, no era general, los que tenían que esconder las cosas eran los comerciantes, porque los soldados que pasaban se metían a las tiendas a robar.
Yo conocí a Madero y a Carranza, yo tenía sólo 9 años de edad y estaba Madero haciendo gira para mover la Revolución”.
Jesús Fraustro Campa
Edad: 109 años.
Originario de: General Cepeda, Coah.
Radica en: Saltillo, Coahuila.


“Me hubiera gustado agarrar un fusil”

“Pancho Villa era moreno, usaba unas bototas, cuando yo era todavía chico, don Natividad López no me quiso en la lucha, porque dijo que estaba tierno, él decía tráiganme unos muchachos de 25, 26 años, vamos a andar batallando, no van a poder cargar el Mauser, vamos a batallar con él, no me quisieron, ellos estaban peleando con Pancho Villa, Jesús Guajardo y Natividad López allá en la hacienda San Isidro, Jalisco, ahí vivía yo, pasaban las tropas de Pancho Villa y Felipe Ángeles, llevaban un cañón a guerrear.
A mí me hubiera gustado agarrar un fusil, uno miraba los Mausers como jugadera... jugábamos los chiquillos en la hacienda, hacíamos una bola de gasa, echábamos petróleo, prendían y eran las bombas... andábamos tirando bombas por toda la calle... yo conocí a la Marieta, la Adelita, una muchacha muy simpaticona, ojos chinos, nariz respingada, bonita, a Juana Gallo, grandota, blanca, narizona, en la sierra practicaban el tiro al blanco”.
Damián Guerrero Martínez
Edad: 105 años de edad.
Originario de: Ocampo, Guanajuato.
Radica en: Ciudad Acuña, Coah.


“A mis hermanos y a mí nos escondían en la acequia”

“Yo vivía en la calle Morelos, a las mujeres las escondían para que los revolucionarios no se las llevaran, a nosotros no nos dejaban salir, a mis hermanas, ni a mi hermano, a mi hermana la mayor que tenía 13 años de edad la escondían en una acequia y mi mamá les daba comida a los soldados y les lavaba su ropa para no tener problemas, pues se establecían enfrente de la casa donde vivíamos”.
María Patrocinia Galindo Cervantes
Edad: 103 años.
Originaria de: Texas, EU.
Radica en: Saltillo, Coah.


“Se llevaban todo: gallinas, cochinos, todo”

“A mi hermana la escondían abajo del sofá, ella era señorita, vivíamos en Puerto Grande, Nuevo León, pasaban todos, los carrancistas, los villistas, los soldados, llegaban al potrero para darle de comer a sus animales, de ahí se iban para San Luis Potosí... se llevaban todo, gallinas, cochinos, reses, caballos, mujeres... nada nos dejaban, sufrimos mucho de hambre, comíamos pedacitos de palma, maguey o nopalitos, a veces tortillas, nos dejaban encuerados a todos, nos dejaban sin nada.. para mí no fue buena la Revolución, porque nosotros éramos los afectados y mucha gente muerta que se la llevaban en carretas”.
Doña Maximina Lucio Loera
Edad: 112 años de edad.
Originaria de San Antonio Puerto Grande, NL.
Radica en: Bella Unión, Coahuila


“Fue una época muy dura, murieron de hambre”

“¡Ahí vienen los federales, los carrancistas!... se oía el clamor en el pueblo y todos escondían a las mujeres, a las jovencitaas, sus pertenencias, porque los carrancistas y federales llegaban al rancho, se llevaban todo, a los animales los mataban ahí mismo; esa época fue muy dura porque mucha gente se murió de hambre”.
Carmen Rodríguez Hernández
Edad:105 años
Originaria de: Rancho la Purísima, NL.
Radica: Monclova, Coah.


“Mi papá no quiso pelear y desertó del ejército”

“Mi papá se fue a pelear con el general Naranjo, pero era algo muy difícil, el batallón paró enfrente del lago, donde ahora es la Alameda, ahí era una quinta, mi papá ya no quiso pelear y desertó del Ejército, ya la familia estábamos en Saltillo y entonces nos venimos a la calle Morelos, eran arroyos y al lado de un olmo nos establecimos, ni mi papá ni nosotros queríamos saber ya nada de la Revolución, mi papá prefirió estar con su familia”.
Agapito Galicia García
Edad: 100 años.
Originario de: Lampazos, NL.
Radica en: Saltillo, Coah.


“Me agaché para que no me dieran un plomazo”

“Soltaron balazos y un soldado me dijo que me agachara porque me iba a tocar un plomazo, fue la muerte del general Corona, ahí lo fusilaron en la barda del panteón San Esteban, yo tenía más de 10 años, me mandaron a comprar unas cosas al mercado y luego vi eso y se me olvidó el mandado... a mí me gustaba ver a los soldados, tenían un cuartel cerca de mi casa, donde ahora está escuela secundaria Nazario, cerca de la estación del ferrocarril... pasaban las carretas de gente muerta que la llevaban a sepultar”.
Margarito Molina López Edad: 110
Originario de: Tierra Blanca, Veracruz.
Radica en: Saltillo, Coahuila


“Pancho Villa quería que mi mamá me regalara con él”

“Pancho Villa me sentaba en sus piernas y era muy cariñoso conmigo, él quería que mi mamá quien trabajaba de cocinera en un hotel en Frontera, Coahuila, me regalara con él, quería ser mi papá, yo estaba chiquita y él era un señor que quería mucho a los niños, era muy bueno... pero vivía atormentado con el recuerdo de que cuando era niño, a su hermana mayor la ultrajó un hacendado”.
Catalina Ramírez
Edad: 101 años.
Radica en: Piedras Negras, Coahuila


“Pancho Villa pasó por Nadadores”

“Yo de lo que me acuerdo es ya más después, no del inicio, cuando por aquí por Nadadores pasó Pancho Villa con su toda su gente, él iba en medio de la tropa, era un mar de gente, empezaron a pasar a las ocho de la mañana y todo el día siguieron pasando... Villa era un hombre de estatura regular, ni muy alto, ni muy bajo, trigueño y era muy buena gente, él ayudaba a la gente y sí era asesino, pero nunca lo hizo por maldad, fue por defendernos a todos”.
Jesús Rodríguez Morado
Edad: 100 años
Originario de: Nadadores, Coah.
Radica en: Nadadores, Coah.


“Ponían a soldados muertos en la plaza”

“Mi papá era mensajero en la Revolución, iba a llevar una medicina cuando lo mataron en la loma de La Bartola... los soldados mataban a los revolucionarios, los ponían en la plaza para que la gente los viera, fue muy difícil, para nosotros más porque nos quedamos huérfanos”.
Dolores Menchaca viuda de Lozano
Edad: 100 años.
Originaria de: San Buenaventura, Coah.
Radica en: San Buenaventura, Coah.


“A mi papá se lo llevaban a la guerra”

“A mí papá se lo llevaban a la guerra, pero para que matara reses, pero nosotros sus hijos estábamos muy chicos y nos abrazamos muy fuerte de sus piernas y les pedíamos que no se lo llevaran, gritando y llorando, no se lo llevaron... Pancho Villa era un hombre mal encarado, para mí no era bueno, aunque la gaente decía que sí... se metían a las casas con todo y caballo y se llevaban todo”.
Victoria Lozano Durán
Edad: 103 años.
Originaria de: La Chica, Gto.
Radica en: Nueva Rosita, Coah.


“En esos años hubo mucha muerte y hambre”

“En el rancho Las Palomas mucha gente se juntó y como el dueño era un general, la gente entró a robar y a quemar todo, el general Alberto Guajardo los mató, fusiló a varios que se creyeron eso de tomar las tierras, lo que dijo Pancho Villa y les fue mal, el general era bueno... Fue hasta 1920 cuando terminó la Revolución y todos esos años hubo muchas muertes, la gente tomaba partido por diferentes personajes, como Villa, Carranza, lo malo es que hubo mucha hambre”.

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